Rubén Torres | 

El robo, la extorsión y el secuestro son los principales delitos que enfrentan migrantes de América Central a su paso por el país y para llegar a zonas fronterizas de Estados Unidos, a manos de “corruptos” policías municipales, estatales y federales, que les dejan ganancias de más de 1,000 millones de pesos anuales, sostiene un estudio de la Red Servicio Jesuita a Migrantes y Servicio Jesuita a Migrantes (RED).

Además de esto, los migrantes, en su mayoría centroamericanos, aunque también de Sudamérica y otras naciones, incluso asiáticos, deben enfrentar el acoso de ciudadanos que se aprovechan de sus necesidades; pandillas, policías y crimen organizado, quienes los privan de su libertad y mínimo deben pagar 100 dólares para obtenerla y poder continuar su trayecto, según el informe.

Arturo González, director de la RED, definió esa realidad en una ponencia, al intervenir en el VI Encuentro: Ellas y ellos tienen la palabra. Un diálogo entre defensores y defensoras de las personas migrantes, que auspició la Universidad Iberoamericana, donde la también investigadora guatemalteca, Úrsula Roldán, de la Universidad Rafael Landívar, reveló que del 2001 al 2016 se incrementó 658% las solicitudes de refugio de migrantes en México.

De acuerdo con los censos de la organización, levantados en sitios donde los migrantes son acosados a su paso por territorio nacional, expresaron que los delitos de robo, extorsión, lesiones y secuestro los cometen en 32% ciudadanos, 34% las pandillas, 17% policías y 11% integrantes del crimen organizado.