De la redacción | 17 -Ene-2018

Amatlán.- Pese a que son víctimas constantes de atracos, centroamericanos señalaron que no abandonarán su objetivo de llegar a la frontera con Estados Unidos e intentar cruzar a ese país del norte.

Al ingresar a Veracruz a bordo del “gusano de acero”, un grupo de migrantes fue despojado de las pocas pertenencias que portaban, los teléfonos con que se comunicaban con sus familiares se los quitaron y ahora no saben nada de ellos, dijo uno de los migrantes quien perdió comunicación con su esposa e hijos y aunque no recuerda el número de teléfono, espera pronto poder escribir una carta para decirle que sigue su viaje.

Pese a las arbitrariedades de las que son víctimas, todos coincidieron que no truncarán sus expectativas de llegar a Estados Unidos para mejorar las condiciones de vida de sus familias.

Y a pesar de poner en riesgo a su familia, Irving un indocumentado Hondureño, confió que pronto cruzará la frontera y empezará a enviar las primeras remesas a su esposa e hijos, porque las condiciones en su país son graves al no haber dinero.

“Nos robaron las pertenencias, pero no las ganas de querer cruzar como migrantes, no importa lo riesgoso, vamos a pasar la frontera y pronto enviaremos los primeros dólares, al menos yo no me daré por vencido”, dijo.

El grupo de diez ilegales de entre 17 y 25 años que salió de Honduras y El Salvador hace veinte días, ahora únicamente porta la ropa que trae puesta, pues todo les fue robado hace una semana cuando grupos delictivos subieron al tren y los despojaron de todo.

Durante una parada que realizó el tren en la comunidad La Patrona en Amatlán, los indocumentados se bajaron del tren a pedir alimento a los vecinos, se sentaron sobre las vías del tren donde compartieron un kilo de tortillas, queso y un refresco para después continuar su viaje.