| ESPAÑA | 15 DE JUNIO DE 2020 | FUENTE: EL PERIÓDICO DE MÉXICO | FOTO: ARCHIVO |

El Gobierno de España vuelve a adelantar sus planes de desescalada ante la mejoría de los datos y la presión de algunos sectores económicos, en especial el turismo. Una semana después de insistir en que la reapertura de las fronteras con los países Schengen se haría el 1 de julio, Pedro Sánchez rectificó de nuevo y anunció que se reabrirán todas, menos la de Portugal, el 21 de junio, con la clara intención de salvar el turismo. Esta semana se presentará un plan especial para este sector. Sánchez exigió además al PP “patriotismo” para apoyar la posición española en Europa y no colocarse con las opciones más duras del PPE.

Sánchez y António Costa, el primer ministro luso, socialdemócrata como él, han pactado que harán un gran acto de reapertura conjunto el 1 de julio en el que estarán el Rey de España y el presidente de la República de Portugal y que simbolizará de alguna manera que la pandemia está bajo control. Sánchez comunicó este domingo la reapertura a los presidentes autonómicos. Algunos de ellos, en especial los de Baleares y Canarias, son los que más han presionado para este levantamiento de los controles fronterizos por su fortísima dependencia del turismo internacional. El 1 de julio, también antes de lo previsto, se reabrirán las fronteras con países de fuera de la UE, siempre de forma selectiva, en función de la situación epidemiológica de cada uno de ellos.

España está pendiente de que Bruselas haga un listado conjunto de los países con los que se pueden reabrir esas fronteras exteriores. Los países incluidos deberán cumplir tres requisitos: su situación epidemiológica deberá ser análoga o mejor a la de la UE; deberán asumir ciertas condiciones sanitarias en origen, trayecto y destino; y tendrán que actuar con reciprocidad, esto es, deberán aceptar también el ingreso de viajeros procedentes de la UE. Sánchez expresó a los presidentes autonómicos su preocupación por la expansión de la covid-19 en el continente americano y en países como Rusia. Por el contrario, el presidente se mostró esperanzado en que haya “una sorpresa positiva” y se desarrolle una vacuna contra el coronavirus este año.